Facilitando la gestión de las emociones

Imagina que fueras por la vida sin alguna emoción, que la hubieras perdido por algún motivo y no pudieras disponer de ella, que no estuviera en tu registro de respuestas emocionales. Imagina que has perdido el miedo, ¿Cómo responderías ante los peligros?

Podemos llegar a pensar que existen emociones positivas y otras negativas, ya que algunas nos resultan más agradables de sentir que otras. Pero la verdad es que todas las emociones son útiles y nos ayudan a enfrentar los acontecimientos que suceden en nuestra vida.

Las emociones son estados afectivos que van acompañados de cambios orgánicos (fisiológicos  y   endocrinos).

Existen unas 300 emociones. Son fruto de la evolución de la especie, algunas son innatas y aparecen en todos los seres humanos, otras las iremos incorporando en nuestro registro emocional dependiendo de nuestras experiencias, nuestra capacidad cognitiva y nuestra cultura.

Son una guía interna que nos  proporciona mucha  información tanto de nosotros mismos como de los demás.

El problema es que no siempre resultan fáciles de sentir y manejar. Piensa por un momento ¿Qué emociones te cuesta sentir más? ¿Cuales te cuesta manejar? ¿Cuales quizás no se han podido expresar en tu familia?

Funciones de las emociones

  • Función adaptativa: prepara al organismo para la acción.

  • Función social: expresan  nuestro estado de ánimo y facilitan la interacción social para que se pueda predecir el comportamiento.

  • Función motivacional: puede generar la aparición de una conducta motivada y nos ayude a dirigirnos a nuestras metas.

Componentes de las emociones:

  • Componentes cognitivo: Se refiere a la forma en la procesamos la información y a la forma en ese procesamiento nos influye a la hora de hacer frente a diferentes situaciones.

  • Componentes fisiológicos: Referidos a los cambios que ocurren de forma involuntaria en el sistema nervioso autónomo y endocrino. Estos cambios generan variaciones en el ritmo de la respiración, en la presión sanguínea, en el tono muscular, dilatación de las pupilas, etc.

  • Componentes conductuales: Son aquellos que reflejan la emoción en el exterior (el tono de voz, los gestos corporales, las expresiones faciales, etc.).

¿Qué puede suceder si no las manejamos?

  • Consumo de sustancias tóxicas.

  • Ansiedad y depresión.

  • Adicción a las consolas.

  • Trastornos Alimentarios

  • Violencia de género.

  • Relaciones tóxicas.

  • Tasa de suicidios y autolesiones.

  • Numerosos actos de violencia dentro y fuera del centro escolar. Ej.: Bullying y ciberbullying.

Emociones primarias y secundarias

En 1972, Paul Ekman definió las 6 emociones básicas o primarias: la tristeza, el miedo, la alegría, la sorpresa, la ira y el asco.Estas emociones son expresiones innatas con una función adaptativa, ya que permiten que reaccionemos de un modo concreto ante la aparición de ciertos estímulos.

Las emociones secundarias son aprendidas y varían en función del aprendizaje y la experiencia de cada persona.

No todo el mundo experimenta celos o vergüenza en las mismas situaciones. Tienen un carácter de tipo social y en ellas influyen más las variables personales, como el pensamiento, el aprendizaje o la cultura. Entre ellas encontramos: el entusiasmo, la culpa, el odio, la vergüenza, los celos, el orgullo, etc.

Las emociones secundarias o adquiridas surgen a partir de las emociones primarias, por lo que enriquecen a estas. Por ejemplo, los celos pueden ser una mezcla de miedo y tristeza.

Regulación emocional: Facilitando el manejo de las emocione                                                                                          

La regulación emocional nos permite responder de manera adecuada a las distintas situaciones  emocionalmente intensas (estrés, frustración, cansancio, enfado, debilidad, miedo, inseguridad, alegría, ilusión…).

Podemos utilizar para este fin algunas de estas estrategias:

MENTE: Como técnicas relacionadas con la mente, contamos con:

  • Mindfulness: es un método de meditación que pone atención en el momento presente a través de la observación caracterizada especialmente por ser «sin juzgar».

  • Autodiálogo positivo: una serie de técnicas cuyo objetivo es desactivar nuestro diálogo interno negativo y sustituirlo por un diálogo interno constructivo.

  • Lugar en calma: es una técnica que nos permite a nuestro organismo cambiar nuestro estado de ánimo mediante la visualización de escenas agradables.

  • Cambio de creencias negativas: técnicas que inciden en la raíz del problema, que son las creencias limitantes, para convertirlas en creencias positivas, adecuadas a nuestra situación actual.

COMUNICACIÓN: Trata de conseguir una expresión saludable de nuestras emociones, deseos e interacciones.

  • Asertividad: la capacidad de expresarnos con respeto hacia los demás y hacia nosotros mismos, observando tanto a nuestro interlocutor como a nuestro comportamiento y emociones, y siendo coherente con ellos.

CUERPO: Son formas de sacarle partido a nuestro cuerpo, puesto que realmente el cuerpo es nuestro recurso más poderoso a la hora de gestionar las emociones:

  • Cambio de postura: hacernos conscientes de la postura que empleamos y cambiarla por posturas más sanas y que potencian emociones positivas.

  • Técnicas de relajación: diferentes formas de relajar nuestro cuerpo para producir endorfinas y sentirnos mejor.

  • Respiración consciente: controlar nuestras reacciones mediante la relajación fisiológica a través de una respiración consciente y eficaz.

  • Meditación: es  una práctica destinada a regular el cuerpo y la mente hacia un estado de relajación.

ACCIÓN: Para regular nuestras emociones, también podemos partir de nuestras conductas, mediante acciones que nos beneficien:

  • Hábitos saludables: son aquellos hábitos que pueden aportarte un estado de ánimo positivo, como dedicarte a algo que te gusta (leer, escribir, dibujar, cocinar, hacer deporte, manualidades etc.).

Recomendaciones Generales

  • Identifica las emociones en uno mismo y/o en los demás.

  • Comprende las emociones que estás sintiendo.

  • No niegues tus emociones o se convertirán en síntomas.

  • Tómate tu tiempo para salirte de la situación que provocó la emoción y calmarte.

  • Date tu tiempo para hablar con las personas que estás molesto, enfadado, triste, etc. hasta que tu frustración disminuya un poco, de esta forma evitas conflictos innecesarios.

  • Cuando te hayas relajado, expresa tus emociones de forma tranquila.

  • En lugar de enfocarte en el problema, piensa en las soluciones que le puedes dar.

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